Es hora de tomar en serio la erradicación de la violencia. Hechos y cifras: Poner fin a la violencia contra las mujeres

Discurso de apertura de la secretaria general adjunta de las Naciones Unidas y directora ejecutiva de ONU Mujeres, Sima Bahous, en la conmemoración oficial de las Naciones Unidas del Día Internacional de la Eliminación de la Violencia contra las Mujeres, sede de las Naciones Unidas, 22 de noviembre de 2023."Es hora de tomar en serio la erradicación de la violencia, y asignar recursos para ello".

Estudios e infomes 27/11/2023 MásDeAgencia MásDeAgencia
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Foto ONU Mujeres

[Como se pronunció.]

Gracias por acompañarnos en la conmemoración del Día Internacional de la Eliminación de la Violencia contra las Mujeres. Lo hacemos en un momento en el que quizá tenemos más conciencia que nunca sobre la violencia contra las mujeres y las niñas en todo el mundo.

Acabo de llegar del Consejo de Seguridad, donde informé a los miembros del Consejo sobre la terrible situación de las mujeres en Gaza, que siguen viviendo cada día con miedo a morir. Hablé de la gran cantidad de rehenes que permanecen retenidos, muchos de los cuales son mujeres en condiciones inciertas. Me complace la noticia de que 50 rehenes, todas mujeres, niñas y niños, serán liberados, a cambio de la liberación de 150 mujeres, niñas y niños palestinos y de una pausa humanitaria muy necesaria. Y doy las gracias a los gobiernos de Qatar, Egipto y Estados Unidos por facilitar este acuerdo. También pedí la rendición de cuentas por todos los crímenes cometidos en virtud del derecho internacional, la liberación incondicional de todos los rehenes y un alto el fuego humanitario inmediato, por el bien de la humanidad.

La realidad de la violencia omnipresente que sufren las mujeres y las niñas en los conflictos se extiende también hasta los hogares. El informe de hoy de la ONUDD [Oficina de las Naciones Unidas contra la Droga y el Delito] y ONU Mujeres muestra que más de cinco mujeres o niñas son asesinadas cada hora por alguien de su familia.

Y estamos retrocediendo. Las crisis económicas, los conflictos y el cambio climático le echan leña al fuego.

Se trata de un crimen contra las mujeres y las niñas y contra los seres humanos en su conjunto. También es costoso, ya que algunos países estiman que el impacto económico de la violencia de género es de alrededor del 3,7% del PIB. Sin embargo, la inversión es lamentable, apenas un 0,2% de la asistencia total en 2022.

Nuestra insensatez colectiva al no invertir es aún más frustrante porque sabemos lo que hay que hacer: reformar y aplicar leyes y políticas multisectoriales; garantizar que las sobrevivientes tengan acceso a los servicios que necesitan; ampliar las intervenciones de prevención basadas en evidencias y exigir responsabilidades a los agresores. Pero esto no ocurrirá por sí solo. Debemos hacer lo que siempre hacemos cuando reconocemos la gravedad de un problema: asignar recursos sustanciales.

De modo que es hora de ponerse serios. Para desbloquear el financiamiento en los diferentes sectores, para hacer un seguimiento de las asignaciones presupuestarias, para hacer más presupuestos sensibles al género, y para dotar de recursos a los esfuerzos decisivos de las organizaciones de derechos de las mujeres que están en la primera línea de respuesta y son contrapartes fundamentales para el cambio de políticas. Por ejemplo, en 2023, las y los compromisarios de Generación Igualdad informaron de 5.100 millones de USD en compromisos financieros, 389 políticas y más de 600 programas en ejecución para abordar la violencia de género. La Iniciativa Spotlight invirtió sustancialmente en prevención, llegando a 260 millones de personas a través de campañas, incluida la educación de dos millones de hombres y niños sobre masculinidad positiva. En el marco de la Iniciativa se han aprobado 477 leyes o políticas, y cerca de 2,5 millones de mujeres y niñas han tenido acceso a servicios.

Desde 2018, casi el 80% de la cartera de subvenciones del Fondo Fiduciario de la ONU para Eliminar la Violencia contra la Mujer ha incluido la prevención, representando una inversión de 79 millones de dólares en 164 iniciativas de la sociedad civil a nivel global. Y ONU Mujeres movilizó 167 millones dólares el año pasado para programas destinados a poner fin a la violencia contra las mujeres, incluido el apoyo a 16 países para impulsar políticas y 44 programas dirigidos al cambio de las normas sociales.

Lo repetiré una vez más: esto debe acabar. Es hora de reconocer lo que funciona y ponerle recursos. Es hora de que reconozcamos que la violencia contra las mujeres y las niñas, en todas sus formas, es una mancha en nuestra humanidad. Es un obstáculo para la paz, un obstáculo para la seguridad y un obstáculo para el desarrollo sostenible. Es hora de que luchemos contra toda violencia y sus causas subyacentes.

Está en nuestras manos tomar la decisión de hacerlo, hoy mismo.

Muchas gracias.

executive-director-sima-bahous-addresses-commemoration-of-international-day-for-the-elimination-of-violence-against-women-2023-11-22_0La secretaria general adjunta de las Naciones Unidas y directora ejecutiva de ONU Mujeres, Sima Bahous

Hechos y cifras

La disponibilidad de datos sobre la violencia contra las mujeres y las niñas ha mejorado de manera considerable en los últimos años. En la actualidad existen datos disponibles sobre la incidencia de la violencia de pareja para, al menos, 161 países. Visite nuestra página de investigación y recogida de datos para comprender mejor la importancia crucial que tienen los datos para el trabajo de ONU Mujeres en el ámbito de la prevención de la violencia contra las mujeres y las niñas y la respuesta a esta lacra.


Violencia contra las mujeres y las niñas facilitada por la tecnología
La falta de una definición común de violencia contra las mujeres y las niñas facilitada por la tecnología afecta a la falta de datos comparables a escala mundial, pero los datos disponibles recogidos a nivel nacional y regional confirman una incidencia elevada.
Una de cada 10 mujeres de la Unión Europea ha sufrido ciberacoso desde los 15 años de edad, lo que incluye haber recibido correos electrónicos o mensajes SMS no deseados, sexualmente explícitos u ofensivos, o contactos inapropiados y ofensivos en las redes sociales.
En los Estados Árabes, un estudio regional constató que el 60% de las usuarias de Internet en la región había estado expuesta a la violencia en línea a lo largo del año anterior.
En Uganda, en 2021, cerca de la mitad de las mujeres (el 49%) informó de que había sido objeto de hostigamiento en línea en algún momento de su vida.
Según una encuesta llevada a cabo en 2016 por la Comisión Nacional de Derechos Humanos de Corea, el 85% de las mujeres experimentaron incitación al odio en línea.

Cambio climático y violencia contra las mujeres y las niñas
El cambio climático y la lenta degradación del medio ambiente agravan los riesgos de violencia contra las mujeres y las niñas debido a los desplazamientos, la escasez de recursos y la inseguridad alimentaria, así como a la interrupción de la prestación de servicios a las supervivientes.
Tras el huracán Katrina en 2005, la tasa de violaciones entre las mujeres desplazadas a campamentos de casas remolque aumentó 53,6 veces respecto a la tasa de referencia en Misisipí (Estados Unidos de América) ese año.
En Etiopía aumentó el número de niñas vendidas para contraer matrimonio precoz a cambio de ganado, con el fin de ayudar a las familias a hacer frente a los efectos de las sequías prolongadas.
Nepal registró un aumento de la trata de personas, que pasó de una cifra estimada de entre 3.000 y 5.000 al año en 1990 a entre 12.000 y 20.000 tras el terremoto de 2015.

Femicidios/feminicidios 
En 2021, unas 45.000 mujeres y niñas murieron a manos de sus parejas u otros familiares en todo el mundo. Esto significa que, por término medio, más de cinco mujeres o niñas son asesinadas cada hora por alguien de su propia familia.
Mientras que el 56% de los homicidios de mujeres son cometidos por sus parejas u otros miembros de la familia, solo el 11% de los homicidios de hombres se producen en la esfera privada.

Incidencia de la violencia contra las mujeres y las niñas
Se calcula que, en todo el mundo, 736 millones de mujeres –casi una de cada tres– han sido víctimas de violencia física o sexual por parte de su pareja, de violencia sexual fuera de la pareja, o de ambas, al menos una vez en su vida (el 30% de las mujeres de 15 años o más). Estos datos no incluyen el acoso sexual. Las tasas de depresión, trastornos de ansiedad, embarazos no deseados, infecciones de transmisión sexual y VIH son más elevadas entre las mujeres que han experimentado violencia que entre las que no la han sufrido, al igual que ocurre con muchos otros problemas de salud que pueden perdurar una vez que ha cesado la violencia.
La mayoría de los actos de violencia contra las mujeres son perpetrados por sus esposos o parejas actuales o anteriores. Más de 640 millones de mujeres de 15 años o más (el 26% del total) han sido objeto de violencia por parte de su pareja.
De aquellas que han mantenido una relación, casi una de cada cuatro adolescentes de 15 a 19 años (el 24%) ha sufrido violencia física o sexual por parte de su cónyuge o pareja. El 16% de las jóvenes de 15 a 24 años experimentó este tipo de violencia en los últimos 12 meses.

Impacto de la COVID-19 en la violencia contra las mujeres y las niñas
La pandemia de COVID-19 ha intensificado la violencia contra las mujeres y las niñas y ha expuesto y agudizado profundas desigualdades estructurales. Además, ha invertido décadas de progreso en la participación de las mujeres en el mercado laboral, ha aumentado el número de mujeres que viven en la pobreza extrema y ha incrementado la carga de trabajo doméstico y de cuidados no remunerado, todo lo cual exacerba los factores de riesgo y los impulsores de la violencia contra las mujeres y las niñas.
En 2021, desde que comenzó la pandemia, el 45% de las mujeres declararon que ellas o una mujer o niña que conocían habían sufrido alguna forma de violencia. Siete de cada 10 mujeres afirman que el abuso físico o verbal por parte de su pareja es cada vez más frecuente y 6 de cada 10 opinan que el acoso sexual en los espacios públicos ha empeorado.

Presentación de informes sobre la violencia contra las mujeres
Menos del 40% de las mujeres que experimentan violencia buscan algún tipo de ayuda. En la mayoría de los países para los que existen datos disponibles sobre esta cuestión se constata que, entre las mujeres que buscan ayuda, la mayoría acude a familiares y amistades. Muy pocas recurren a instituciones formales, como la policía o los servicios de salud. Menos del 10% de quienes buscan ayuda presentan una denuncia ante la policía.

Leyes relativas a la violencia contra las mujeres y las niñas
Al menos 162 países han aprobado leyes sobre la violencia doméstica, y 147 cuentan con legislación sobre el acoso sexual en el lugar de trabajo. Sin embargo, en los países en los que existen leyes de este tipo, eso no significa que estas se ajusten siempre a las normas y recomendaciones internacionales, ni que se apliquen y hagan cumplir.
En 2022, la República del Congo y Côte d’Ivoire promulgaron leyes para proteger a las mujeres de diversas formas de violencia doméstica; además, la República del Congo, Indonesia y Jamaica promulgaron leyes sobre el acoso sexual en el lugar de trabajo, que incluyen sanciones penales y recursos civiles.

Factores de riesgo de violencia contra las mujeres y las niñas
Un análisis regional de las Encuestas de Salud de la Mujer realizadas entre 2016 y 2019 en cinco Estados miembros de la Comunidad del Caribe (CARICOM) –Granada, Guyana, Jamaica, Suriname y Trinidad y Tabago– reveló que las mujeres de entre 15 y 64 años que habían tenido pareja alguna vez, que mantenían una relación con hombres que presentaban actitudes y comportamientos que reforzaban la posición dominante de los hombres sobre las mujeres y perpetuaban la desigualdad de género, tenían más probabilidades de haber experimentado violencia de pareja a lo largo de su vida y de sufrirla en la actualidad. Los comportamientos destinados a controlar el cuerpo, la autonomía y el contacto de las mujeres con otras personas también están fuertemente correlacionados con un mayor riesgo de violencia de pareja.

Costos económicos de la violencia contra las mujeres y las niñas
La violencia contra las mujeres puede suponer importantes costos para el Estado, las víctimas/supervivientes y las comunidades. Estos costos son directos e indirectos, tangibles e intangibles. Por ejemplo, los costos salariales de las personas que trabajan en los refugios son costos directos tangibles. Los costos son soportados por todo el mundo: por cada víctima, por los agresores, por el Gobierno y por la sociedad en general.
En Viet Nam, los gastos directos y la pérdida de ingresos representan casi el 1,41% del producto interno bruto (PIB). Pero más importante aún es el hecho de que los resultados de la regresión para estimar la pérdida de productividad debida a la violencia indican que las mujeres que sufren violencia ganan un 35% menos que las que no sufren abuso, lo que apunta a otra importante sangría para la economía nacional.
En Egipto se pierden cada año unas 500.000 jornadas de trabajo a causa de la violencia conyugal, y el sector sanitario soporta un costo superior a 14 millones de dólares de los Estados Unidos para atender a tan solo una cuarta parte (600.000) de las supervivientes.
En Marruecos, el costo total de la violencia física o sexual contra las mujeres se estimó en 2.850 millones de dírhams (unos 308 millones de dólares de los Estados Unidos) al año].
En 2021, el costo de la violencia de género a escala de la Unión Europea se estimó en unos 366.000 millones de euros anuales. La violencia contra las mujeres representa el 79% de este costo (289.000 millones de euros).

Violencia sexual contra las mujeres y las niñas
En todo el mundo, el 6% de las mujeres declaran haber sido víctimas de violencia sexual por parte de alguien que no es su esposo ni su pareja. Sin embargo, es probable que la incidencia real de la violencia sexual fuera de la pareja sea mucho mayor, teniendo en cuenta el estigma asociado a esta forma de violencia [18].
Quince millones de niñas adolescentes de 15 a 19 años han experimentado relaciones sexuales forzadas en todo el mundo. En la inmensa mayoría de los países, las adolescentes son el grupo con mayor riesgo de verse forzadas a mantener relaciones sexuales (u otro tipo de actos sexuales) por parte de su esposo, pareja o novio actual o anterior. De acuerdo con los datos disponibles para 30 países, tan solo un 1% de ellas han pedido alguna vez ayuda profesional.

Trata de mujeres
En 2020, por cada 10 víctimas de la trata de seres humanos detectadas en el mundo, unas cuatro eran mujeres adultas y alrededor de dos eran niñas. La mayoría de las víctimas de trata con fines de explotación sexual detectadas (el 91%) son mujeres. Un análisis de las causas judiciales muestra que las mujeres víctimas son sometidas a violencia física o extrema por los traficantes en una proporción tres veces superior a la de los hombres.

Violencia contra las niñas
A lo largo de la última década, la tasa mundial de matrimonio infantil ha disminuido, y la proporción mundial de mujeres jóvenes de entre 20 y 24 años que se casaron antes de cumplir los 18 años se redujo de casi una de cada cuatro en 2010 a casi una de cada cinco (19%) en 2022. Sin embargo, los profundos efectos de la pandemia amenazan estos avances, ya que hasta 10 millones de niñas más se encuentran en riesgo de contraer matrimonio infantil en la próxima década debido a la pandemia.
La violencia de género en las escuelas es un obstáculo muy importante para la escolarización universal y el derecho de las niñas a la educación. En todo el mundo, uno de cada tres estudiantes de entre 11 y 15 años de edad sufrió el acoso de compañeras o compañeros en la escuela al menos en una ocasión durante el mes anterior. Niñas y niños presentan idéntico riesgo de sufrir acoso escolar.
Mientras que los niños tienen mayor probabilidad de sufrir acoso físico que las niñas, estas tienen mayor probabilidad de sufrir acoso psicológico y afirman con mayor frecuencia que los niños que se burlan de ellas por el aspecto de su rostro o de su cuerpo.

Mutilación genital femenina
Al menos 200 millones de mujeres y niñas de 15 a 49 años han sido sometidas a la mutilación genital femenina en los 31 países en los que se concentra esta práctica.
En África Subsahariana, una de cada cuatro mujeres y niñas ha sufrido mutilación genital femenina. Sin embargo, los niveles varían considerablemente de un país a otro.
Todavía hay países en los que la mutilación genital femenina es casi universal, donde al menos 9 de cada 10 niñas y mujeres de entre 15 y 49 años han sufrido la ablación, mientras que en el Camerún y Uganda no afecta a más del 1% de las niñas y mujeres.

Violencia contra las mujeres en la vida pública
En cinco regiones, el 82% de las parlamentarias declararon haber sufrido algún tipo de violencia psicológica durante su mandato. Esto incluía comentarios, gestos e imágenes de carácter sexista o de naturaleza sexual humillante, así como amenazas y acoso moral en el trabajo. Las mujeres mencionaron los medios sociales como el principal canal a través del cual se ejerce este tipo de violencia, y casi la mitad (el 44%) afirmó haber recibido amenazas de muerte, violación, agresión o secuestro contra ellas o sus familias. El 65% había sido objeto de comentarios sexistas, procedentes principalmente de colegas masculinos en el parlamento .
Según una encuesta mundial, el 73% de las periodistas ha experimentado violencia en línea. El 20% afirmó haber sufrido agresiones o abusos fuera de Internet en relación con la violencia en línea que había padecido. El tema más frecuentemente asociado a la intensificación de los ataques fue el género (49%), seguido de la política y las elecciones (44%) y los derechos humanos y la política social (31%).

Fuente y artículos publicado originalmente en ONU Mujeres 

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La nota* "Comunicación: Las necesidades y urgencia de los nuevos mercados de casta" escrita por Damián Loreti, Diego de Charras, Mariela Baladrón y Luis Lozano fue una primera lectura sobre el impacto del decreto en temas de comunicación. Loreti, De Charras, Baladrón y Lozano son Docentes e Investigadores (Facultad de Ciencias Sociales - UBA). MasDe Agencia publica una relectura de la misma.